DOLOR EN LOS PIES

El pie se divide en tres partes, la parte de adelante o antepie, comprendida por los dedos y las cabezas de los metatarsianos, el medio pie donde se ubica grande parte de la fascia plantar y el arco longitudinal interno y el retropie, frecuente sitio donde se ubican los espolones.
Los pies pueden doler por diversas causas pero una de las más frecuentes son los desejes del propio pie, producido por el exceso de peso o que el paciente ya tenga esa alteración desde la infancia y que no halla sido corregida con calzados ortopédicos o plantillas adecuadas.
Generalmente los desejes producen cansancio en los pies, dolor a nivel de la cara media e interna del pie donde se ubica el arco longitudinal interno que si no está presente sería un signo de pie plano.

En la foto arriba, se observa la ausencia del arco longitudinal interno: Pie plano.

También puede doler el talón que una vez descartado el compromiso articular, se deberia a trabes de una radiografia del pie en posición perfil corroborar la presencia de un espolón calcáneo o a través del examen físico descartando que no halla un retropie en varo o valgo y que ese deseje sea la causa del dolor.

Radiografia de perfil del pie donde se observa espolón calcáneo

En el antepie, puede haber dolor en las cabezas de los metatarsianos (metatarsalgia), que se localizan justo por debajo de la inserción de los dedos aproximadamente a 2 cm, pueden ser dolorosas a la palpación o con la deambulación.

Para corregir el deseje, se recomienda utilizar plantillas de plastazote previa la realización de una pedigrafia por un ortopedista, para que se pueda ver cuales regiones del pie necesitan realce como por ejemplo en las metatarsalgias o en el pie plano o descarga como en los espolones calcáneos.

Pedigrafía donde se observa: a) Pie normal; b) Pie con disminución del arco longitudinal interno y c) Pie plano.

Otras causas de dolor en los pies pueden estar producidos en menor frecuencia por un Neurinoma de Morton que es más frecuente en mujeres de mediana edad y se debe a una afectación de los nervios que están entre los dedos (nervios interdigitales). Sobre todo, del nervio que se encuentra entre el tercero y cuarto dedo, que son los nervios que se encargan de la sensibilidad de los dedos de los pies.
La causa más frecuente es la utilización de calzado de taco alto, que aumenta la presión sobre los nervios interdigitales. También pueden ser provocados por traumatismos directos sobre la planta del pie, tumores blandos en el espacio interdigital, deformaciones de los dedos en martillo o en garra, y otras deformaciones o problemas.
El paciente que lo padece suele notar un dolor quemante en la planta del pie, entre los huesos del pie, que se irradia hacia los dedos, y empeora al ponerse de pie y recorrer trayectos largos, y  con el uso de calzado de punta estrecha y tacos altos. Las molestias  pueden limitar mucho la actividad.
Es posible reproducir el dolor mediante la compresión del pié con una mano, por encima de los dedos, mientras que con un dedo de la otra se ejerce presión firme en el espacio interdigital afectado. Esta maniobra genera un clic o chasquido llamado signo de Mulder.
El diagnóstico se sospecha por los síntomas y  la exploración del pié, y se confirma con una resonancia nuclear magnética o una ecografía en las que se demuestra el engrosamiento de los nervios interdigitales.
Aunque no hay estudios que comparen la efectividad de la intervención quirúrgica y un tratamiento médico más conservador, en general se puede iniciar el tratamiento con antiinflamatorios, y la aplicación de frío o calor local.
Deben evitarse los zapatos con punta estrecha o taco alto. Se pueden usar plantillas acolchadas y almohadillas metatarsianas, y los ejercicios de fisioterapia que le recomiende el médico. Como segunda opción está la inyección de un anestésico local y corticoides antiinflamatorios en el espacio interdigital afectado (sobre el dorso del pie).
En última instancia, se puede recurrir a la cirugía, que consiste en seccionar el ligamento metatarsiano transversal, con la extirpación o no del nervio interdigital afectado. Las tasas de éxito suelen ser buenas (del 60 al 96% en la resección primaria (de nervio y ligamento) y del 80 al 85% en la sección aislada del ligamento). Aunque algunos pacientes en el postoperatorio refieren entumecimiento de los dedos del pie, en general es bien tolerado.

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